A 30 años de la muerte de Freddie Mercury

El 24 de noviembre de 1991, el cantante se convertía en leyenda. Un repaso por distintos momentos de su carrera.

“Algunas personas se consideran con ser los segundos, pero yo no puedo. Lo veo como una derrota. Si puedes ser el número uno, entonces el número dos no es lo suficientemente bueno”, reflexionó Freddie Mercury en una entrevista. Un artista obsesivo, inteligente, creativo y transgresor. Brilló sobre los escenarios gracias a su fantástica voz y su poderosa personalidad.

La notica fue un shock para el mundo de la música. Aquel 24 de noviembre de 1991, el cantante se transformaría en leyenda. Murió a causa de una bronconeumonía complicada por el Sida. Tenía 45 años.

Fue una de las voces más importantes del rock. Farrokh Bulsara, su verdadero nombre, había nacido el 5 de septiembre de 1946, en Stone Town, Zanzíbar, Tanzania. Vivió sus primeros años en la India. Estudió piano hasta cuarto grado y en 1959 se mudó junto con su familia a Reino Unido.

Se destacó en el Ealing School of Art como ilustrador y diseñador gráfico. En 1970, Freddie Mercury, John Deacon, Brian May y Roger Taylor le dieron vida a Queen.

Freddie Mercury y el origen del nombre Queen

“El concepto del grupo era de ser regios y majestuosos. El glamour formaba parte de nosotros y queríamos ser dandis. Queríamos provocar y ser escandalosos. No queríamos que la gente tuviera que pensar si les gustábamos o no, sino que se formaran una opinión en el momento en que nos vieran”, sostuvo el cantante en una entrevista publicada en el libro “Su vida contada por el mismo”.

La idea del nombre se le ocurrió a Freddie cuando estaba en la universidad. Sentía que la palabra sonaba de manera espléndida, potente y universal. “Tenía un gran potencial visual y estaba abierto a todo tipo de interpretaciones. Conectaba con muchas cosas”, definió.

El estilo de Queen que cautivó al mundo

El 27 de junio de 1970 el grupo se presentó por primera vez con Freddie como cantante. Fue en un evento de caridad organizado por la Cruz Roja británica. Fue en el pequeño escenario del City Hall de Truro, a 376 kilómetros de Londres. Freddie Mercury, el guitarrista Brian May y el baterista Roger Taylor debutaban juntos frente al público. Mike Grose se encargó del bajo. A los pocos meses, fue reemplazado por John Deacon.

La banda consiguió la fecha gracias a la madre de Roger, que participó de la organización del evento. En esa histórica noche, Queen tocó una sola canción original, “Stone Cold Crazy”.

“Pasó bastante tiempo desde que formamos Queen hasta que tuvimos un contrato discográfico. Nunca copiamos a nadie. Estábamos metidos en el glam rock antes que gente como Sweet o David Bowie y nos preocupaba que hubiésemos llegado demasiado tarde. Nuestro camino fue presentar un estilo de música teatral diferente”, manifestó Mercury sobre el estilo del grupo.

Y agregó: “Nosotros sonábamos como Led Zeppelin, porque teníamos armonías vocales y esas cosas, por lo que nos colocaron en ese tipo de categoría. Nos etiquetaron de muchas maneras diversas. Las etiquetas son tanto malas como buenas, y si te las tomas en serio sería bastante ridículo”.

Cómo nació el éxito Bohemian Rhapsody

Para 1975, Queen tenía tres discos editados y comenzaba a girar con éxito por el mundo. Muchos de sus colegas se interesaron por la poderosa y novedosa propuesta. La banda había tocado en países como los Estados Unidos y Japón con éxito. Pero más allá del prometedor momento que estaba viviendo, el grupo tenía problemas económicos y no era muy buena su relación con su manager y entorno.

Para su nuevo material, los integrantes decidieron buscar un nuevo equipo de trabajo. Luego de unos días de descanso, Mercury, May, Taylor y Deacon entraron a grabar renovados. Los estudios de Roundhouse, Sarm East, Scorpio, Lansdowne, Olympic y al Rockfield del sur de Gales, fueron los lugares donde tomó forma A night at the Opera.

Roy Thomas Baker (productor) y Mike Stone (técnico) se hicieron cargo de las consolas. Por aquellos días, Freddie Mercury tenía en su casa de Holland Road, Kensington, al norte de Londres, un piano cerca de la cama que lo tocaba por la mañana para recordar las melodías que había grabado. Fue así como nació una de las canciones más importantes de la historia “Bohemian Rhapsody”.

Baker destacó en una entrevista la primera vez que Mercury le mostró la canción en el estudio sentado al piano: “‘Ahora es cuando entra la parte de la ópera’ me dijo Freddie. No paramos de reír. Fue una broma, pero una broma de éxito”. Para grabar esta compleja pieza musical de 5:57 minutos el cantante fue una suerte de director de orquesta. Fue el encargado de asignarle a Brian, John y Roger cada una de sus partes.

“‘Bohemian Rhapsody’ era algo que quería hacer desde hacía mucho tiempo. No era algo en que hubiera pensado demasiado en los discos anteriores, pero sentí que cuando fuésemos a hacer el cuarto disco iba a hacerlo”, describió Freddie.

Además, el autor amplió sobre el clásico: “Eran tres canciones y, sencillamente, las junté. Siempre había querido hacer algo operístico, algo que creara una atmósfera al principio y que cambiara a algo más rockero que estalla con una parte operística, un cambio abrupto, y que luego recuperara el tema”. El cantante quería superar los límites del rock.

Cómo “Rhapsody Bohemian” se convirtió en el corte de difusión de “A Night At The Opera”

“Mucha gente criticó con dureza a la canción. Era de una época, un producto de su época. Empezamos a decidir cuál sería el single en la mitad de la grabación del disco. Había varias candidatas. En un momento dado pensamos en “The Prophet´s Song”, pero luego pareció que Rhapsody iba a ser la elegida”.

“La duración de seis minutos significaba que las radios se negarían a pasarla. Los de EMI estaban asustados. Se habló mucho de acortar el tema y que tuviera una duración razonable, pero estábamos convencidos que sería un gran éxito en su totalidad”, contó Freddie en una entrevista.

Freddie Mercury compuso “Crazy Little Thing Called Love” en la bañera

Le dio vida a grandes clásicos de Queen. Curiosamente, el artista sostuvo que no tenía una fórmula a la hora de componer. “Es algo caótico. Algunas canciones surgen con más rapidez que otras. Nunca me siento al piano y digo ‘ahora tengo que escribir una canción”.

“Soy famoso por garabatear letras en la mita de la noche sin encender la luz. Me gusta pensar que escribo canciones de muchas maneras diversas, dependiendo de mi estado de ánimo. ‘Crazy Little Thing Called Love’ (1979) la escribí en la bañera en cinco o diez minutos. En el estudio la toqué con la guitarra, la cual tampoco toco como para volverse loco y en ciento modo fue algo positivo porque estaba limitado”.

“Love of My Life”, la relación de Freddie Mercury con Mary Austin

“Tuve una novia con la que viví durante cinco años, Mary. También he tenido novios. Soy un ser humano. Me gustaría que la gente aceptara el hecho de soy un ser humano. Es como si fuera un minusválido, porque la gente inmediatamente busca mi personalidad escénica”, describió el músico sobre su costado más íntimo.

“Mary es una de mis mejores amigas del mundo. Mantengo una relación muy estrecha. Soy más abierto con ella que con nadie más. En e tiempo que hemos estado juntos hemos pasado muchas cosas, buenas y malas, pero eso ha fortalecido muestra relación. Sé que a mucha gente le cuesta entender nuestra relación”, sostuvo sobre su relación con ella que se mantuvo en pie hasta sus últimos días de vida.

Para Freddie fue como un matrimonio. Estuvieron muy felices juntos y no le importaba lo que pensaban los demás. A Mary la había conocido en 1970, en una boutique donde ella trabajaba en Londres llamada Biba. Él tenía 24 años y Austin 19. “Dejamos de vivir juntos después de siete años. Nuestra relación sentimental terminó en lágrimas, pero de eso salió un fuerte lazo y es algo que nadie nos puede quitar”.

En A Night At The Opera encontramos la hermosa “Love of My Life”, una canción que sintetizó todo el amor que el cantante guardaba por aquella mujer. “No estoy hecho para tener una familia. Soy demasiado inquieto y muy nervioso para eso. Con Mary tenemos un buen entendimiento. Ella me da la libertad que necesito. No estoy celoso de sus amantes porque por supuesto, ella tiene su propia vida. Me encantaría tener un hijo pero nunca va a ocurrir. Preferiría tener otro gato”, expresó Freddie.

“Podés tenerlo todo y seguir siendo el hombre más solitario. El éxito me trajo la idolatría del mundo y millones de libras, pero me ha impedido tener la única cosa que todos necesitamos: una relación amorosa duradera”. A 30 años de su muerte, Freddie es una imagen fuerte dentro de la historia de la música y que suena en este mundo modernizado en las distintas plataformas. Ahora bien, si en tu casa tenés un casete, vinilo o CD de Queen, no dudes escucharlo y soltar toda su magia.

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