Natalia Lafourcade y una emocionante versión de ‘Alfonsina y el mar’

La artista reversionó el clásico del cancionero popular argentino.

La canción es la dosis justa de talento, belleza y buen gusto. El video alcanza la calidad de un cortometraje, que refleja exactamente lo que pide el tema. Natalia Lafourcade publicó una nueva versión de Alfonsina y el mar, capaz de llegar al corazón y arrancar lágrimas por la fineza de su interpretación.

Después de ganar un Grammy por Mejor Álbum de Regional Mexicano y otro Latin Grammy por Mejor Álbum gracias a Un canto por México Vol. 1, la artista decidió compartir este nuevo lanzamiento como un homenaje a la mujer.

Cantante, productora, compositora y multinstrumentista, Lafourcade publicó un texto en el que explica el por qué de esta versión del tema compuesto por el pianista Ariel Ramírez y el escritor Félix Luna, publicado por primera vez en el disco de Mercedes Sosa, Mujeres Argentinas, editado en 1969. La canción está inspirada en la muerte de la poetisa Alfonsina Storni.

El comunicado

Desde pequeña escuché esta canción en el piano, mi padre la interpretó, mi madre también. Siempre traté de cantarla, pero era difícil. Me limité a simplemente escucharla cada vez y disfrutar de los efectos que producía siempre en mi ser. Cada poro en mí abría sus puertas cuando la escuchaba y mi cuerpo se erizaba mientras Mercedes Sosa volaba en su voz. Una de mis canciones favoritas de todos los tiempos: “Alfonsina y el mar”.

En este mes, quise hacer homenaje a la hermosa mujer Alfonsina Storni y su trágica historia. También quise hacerle un homenaje a la vida, a la feminidad, a su fuerza, a su amor, a su pasión, a su dulzura y coraje, al dolor que tantas mujeres llevan en el vientre y en lo más profundo del alma.

En esta canción quise bailar para el mar porque la danza es una disciplina artística que tanto he querido practicar a través de los tiempos, sin lograrlo por una u otra razón. Esta vez, quise bailar, bailar, bailar con el mar porque si no lo hacía era posible que perdiera la cordura. Como una necesidad profunda se encendió un motor, un diálogo entre las olas y mis piernas, entre el mar y mi cuerpo. Entre Veracruz y mis sentidos. Una danza para celebrar la mujer que soy y la libertad que intento cultivar a cada paso, en cada experiencia. Una danza al amor y también al dolor que tantas atraviesan y así, entre hilos, me atraviesa también ahí al centro de mi ser, como agujas amargas. Y baile y baile y baile. Riendo y llorando. Y así, bailando, pedí por cada mujer adolorida. Por cada alma desaparecida. Porque todas bailemos libres en un mundo que nos abrace y nos valore. En un mundo que nos mire a los ojos con amor y respeto para simplemente ser.

Esta es una pieza que habita otro lugar. Pienso que es un espacio mucho más personal e íntimo. Este año quiero compartir esta pieza con mis hermanas y compañeras porque amo ser mujer y seguir descubriendo lo que habita ese universo en mi interior. Y queda tanto por aprender… Ese mundo adentro de nosotras es tan misterioso, tan a su forma, tan a su manera que no puedo parar y solo quiero seguir buscando y solo quiero seguir bailando la vida: bailando la vida.

Pido porque a toda mujer en este mundo se le permita bailar la vida y porque nosotras también nos lo permitamos, hermanas lindas. A todas les mando mi amor en esta bella canción que por fin pude cantar: Alfonsina y el mar.

PD.: Las invito a bailar. Pido porque podamos celebrarnos, brindo por nuestro canto en libertad, porque la madre tierra nos proteja, qué vivan las mujeres. Viva la vida.

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